Me estoy volviendo loca. Lucho por que mi atención se centre en tu conversación mientras mi mano acaricia tu mejilla que me es sumamente cálida, sin embargo me traiciono a mi misma volviendo a fijar mis ojos en tus labios. Se ven tan suaves, tan finos, tan exquisitos… ¿sabrán tan deliciosos como se ven?
Me estoy volviendo loca. No puedo explicarme el repentino deseo de pobrar tus labios, una necesidad que crece con cada instante que estamos juntos.
Me estoy volviendo loca, por que hace escaso tiempo que te conozco y es tan abundante la necesidad que siento crecer en mi por probar el sabor del néctar que me pueda ofrecer tu bendita boca.
¿Por qué pienso esto? Hace tiempo que parece que deje de habitar en mi misma, los días me parecen confusos y el tiempo parece correr a una velocidad distinta a la de mi recién creado mundo. Todo lo veo a través de una pared de sólido hielo, para cuando vislumbro tu armoniosa sonrisa hago vanos intentos por estirar mi mano para atravesar ese glacial que me rodea, que me protege de lo complicado que es este mundo.
No sé que me esta pasando en estos días, la coraza que tiempo antes me era sumamente agradable ahora me es insoportable y la urgente necesidad de fundir mis labios con los tuyos parece ser el motivo causante de ello.
Sé que no hay impedimento alguno que me frené en conseguir mi anhelado deseo pero me conozco y sé que una vez lo pruebe mi yo egoísta saldrá a relucir y exigirá más de ello hasta convertirlo de su propiedad. Me estoy volviendo loca.
Forcejeo con mis deseos mientras ordeno a la razón una buena explicación para lo que esta ocurriendo mientras otra parte se dedica a sonreír y abrazarte.
Agradezco que no te percates de todo el embrollo que sucede en el interior de esta persona que parece haz convertido en el blanco predilecto de tus abrazos, y mientras sigo buscando una respuesta a lo que me sucede, la triste despedida vuelve como cada día. Me he vuelto prisionera en mi misma, gritando por dentro que seas tu quien me de la libertad, tan ajena a mi misma y a mi alrededor estoy que el deseo parece haberse apoderado de mi ser, lo que habitualmente es un suave toque en tu mejilla se a convertido en un peligroso roce en la comisura de tus labios.
Me siento horrorizada aún cuando no dejas de sonreírme a la espera de que algo más suceda pero mi típico regaño te hace saber que es hora de irte.
Te veo hasta perderte de vista conteniendo la lluvia que empapa mi alma. Me estoy volviendo débil…otra vez. Lo he comprendido y no quiero aceptarlo. Tengo miedo no obstante el deseo pide aventurarse a lo incierto, me exige una oportunidad para un juego del todo o nada, me ofrece una felicidad sin avaluó más que la promesa de llegar a pobrar los labios que tanto me han fascinado. Me estoy volviendo débil…otra vez.
¿Podré conseguir la codiciada felicidad? Aún cuando la balanza del todo o nada se ha inclinado a mi favor parece que mi muralla de hielo me impide reclamar tranquilamente tus exquisitos labios.
Agradezco que sigas sin percatarte del embrollo que bulle en mi interior; mi atención esta de nueva cuenta en esos suaves, finos y exquisitos labios tuyos.
Te veo sonreír tranquilamente al tiempo que siento tu brazo rodear mis hombros, en estos fugaces instantes comienzo a sentir que de a poco algo cálido va hinchando en mi interior; mis mejillas se colorean cuales enormes y rojizas manzanas al sentir tus codiciados labios rozar la comisura de mis labios…
¡He tocado el edén! El mundo parece enmudecer a nuestro alrededor, mi fría coraza se derrite de a poco permitiéndome estrechar tu mano. Me invitas a tocar las estrellas entretanto me haces una y mil promesas de amor eterno en nuestro lecho de polvos de estrellas.
Un pequeño instante en que burlamos al tiempo y le detuvimos para que eso fuera eterno. Un glorioso instante en el que sentí bailar al deseo regocijado en mi interior.
Es suave, es fino, es exquisito, es mi edén; mi paraíso en este complicado mundo.
¡He tocado el edén! Es hermoso por que es el momento de los dos, el momento en que sabemos que las palabras están de más.
¡He tocado el edén! Es delicioso ¿Qué lugar más perfecto y delicioso puede haber que aquel en que pueda besar tus labios hasta desfallecer?
Me estoy volviendo loca. No puedo explicarme el repentino deseo de pobrar tus labios, una necesidad que crece con cada instante que estamos juntos.
Me estoy volviendo loca, por que hace escaso tiempo que te conozco y es tan abundante la necesidad que siento crecer en mi por probar el sabor del néctar que me pueda ofrecer tu bendita boca.
¿Por qué pienso esto? Hace tiempo que parece que deje de habitar en mi misma, los días me parecen confusos y el tiempo parece correr a una velocidad distinta a la de mi recién creado mundo. Todo lo veo a través de una pared de sólido hielo, para cuando vislumbro tu armoniosa sonrisa hago vanos intentos por estirar mi mano para atravesar ese glacial que me rodea, que me protege de lo complicado que es este mundo.
No sé que me esta pasando en estos días, la coraza que tiempo antes me era sumamente agradable ahora me es insoportable y la urgente necesidad de fundir mis labios con los tuyos parece ser el motivo causante de ello.
Sé que no hay impedimento alguno que me frené en conseguir mi anhelado deseo pero me conozco y sé que una vez lo pruebe mi yo egoísta saldrá a relucir y exigirá más de ello hasta convertirlo de su propiedad. Me estoy volviendo loca.
Forcejeo con mis deseos mientras ordeno a la razón una buena explicación para lo que esta ocurriendo mientras otra parte se dedica a sonreír y abrazarte.
Agradezco que no te percates de todo el embrollo que sucede en el interior de esta persona que parece haz convertido en el blanco predilecto de tus abrazos, y mientras sigo buscando una respuesta a lo que me sucede, la triste despedida vuelve como cada día. Me he vuelto prisionera en mi misma, gritando por dentro que seas tu quien me de la libertad, tan ajena a mi misma y a mi alrededor estoy que el deseo parece haberse apoderado de mi ser, lo que habitualmente es un suave toque en tu mejilla se a convertido en un peligroso roce en la comisura de tus labios.
Me siento horrorizada aún cuando no dejas de sonreírme a la espera de que algo más suceda pero mi típico regaño te hace saber que es hora de irte.
Te veo hasta perderte de vista conteniendo la lluvia que empapa mi alma. Me estoy volviendo débil…otra vez. Lo he comprendido y no quiero aceptarlo. Tengo miedo no obstante el deseo pide aventurarse a lo incierto, me exige una oportunidad para un juego del todo o nada, me ofrece una felicidad sin avaluó más que la promesa de llegar a pobrar los labios que tanto me han fascinado. Me estoy volviendo débil…otra vez.
¿Podré conseguir la codiciada felicidad? Aún cuando la balanza del todo o nada se ha inclinado a mi favor parece que mi muralla de hielo me impide reclamar tranquilamente tus exquisitos labios.
Agradezco que sigas sin percatarte del embrollo que bulle en mi interior; mi atención esta de nueva cuenta en esos suaves, finos y exquisitos labios tuyos.
Te veo sonreír tranquilamente al tiempo que siento tu brazo rodear mis hombros, en estos fugaces instantes comienzo a sentir que de a poco algo cálido va hinchando en mi interior; mis mejillas se colorean cuales enormes y rojizas manzanas al sentir tus codiciados labios rozar la comisura de mis labios…
¡He tocado el edén! El mundo parece enmudecer a nuestro alrededor, mi fría coraza se derrite de a poco permitiéndome estrechar tu mano. Me invitas a tocar las estrellas entretanto me haces una y mil promesas de amor eterno en nuestro lecho de polvos de estrellas.
Un pequeño instante en que burlamos al tiempo y le detuvimos para que eso fuera eterno. Un glorioso instante en el que sentí bailar al deseo regocijado en mi interior.
Es suave, es fino, es exquisito, es mi edén; mi paraíso en este complicado mundo.
¡He tocado el edén! Es hermoso por que es el momento de los dos, el momento en que sabemos que las palabras están de más.
¡He tocado el edén! Es delicioso ¿Qué lugar más perfecto y delicioso puede haber que aquel en que pueda besar tus labios hasta desfallecer?
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Pues he aquí el segundo trabajo del semestre de la materia de "Taller de expresión oral y escrita"; el trabajo de esta ocasión trato sobre la historia de mi primer beso.
Un verdadero fiasco pero ahi esta paara quienes tienen ganas de leer algo de poca calidad.
Si pasasn por aquí no sean malos y firmen, no muerdo...al menos no tan duro.
Con todo respeto Zafiro Rachel Any
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